Si
usted tiene la oportunidad de viajar a Beijing,
la capital de China, no debe dejar de visitar
sus mayores atractivos turísticos, tales como la
Gran Muralla, el Palacio Imperial, el Palacio de
Verano y Tiantan (Templo del Cielo), ya que
ellos representan el más elevado exponente de la
arquitectura antigua china.
Entre estos importantes sitios históricos,
convertidos en centros museables y turísticos al
servicio de la población, se destaca el Templo
del Cielo, el conjunto de construcciones más
completo y de mayor escala que se conserva hoy
día en nuestro país.
Cuenta la historia, que para evocar vientos
propicios y las oportunaslluvias para las
ricas
cosechas agrícolas, así como para implorar la
paz en el país, los emperadores de las dinastías
Ming y Qing de China, celebraraban todos los
años las diferentes ceremonias, rezando ante los
dioses de la tierra, del cielo, el sol, la luna,
así como de las montañas y los ríos,
catalogándose entre ellas de mayor importancia
la que ofrecía sus sacrificios al cielo.
Los emperadores chinos, autodenominados "hijos
del cielo", gobernaban y administraban siempre a
su pueblo, basándose en este califativo, por lo
que realizar dicha actividad fue un privilegio
exclusivamente para ellos, y ningún cortesano ni
persona común podían disfrutarlo.
La
edificación del Templo del Cielo comenzó en el
año 1420, y fue el lugar donde los emperadores
de las dinastías Ming y Qing llevaban a cabo la
citada ceremonia. Ubicado al sur de la famosa
Ciudad Prohibida o Palacio Imperial de Beijing,
cuenta con una superficie tres veces mayor que
el último mencionado. El muro en forma cuadrada
en el extremo sur, simboliza a la Tierra y el
semi-circular en el extremo norte del Templo, al
cielo. Se trata de un diseño basado en la
antigua teoría china, según la cual "la Tierra
era cuadarada y el cielo, redondo".
El Templo se encuentra dividido en dos
secciones: la parte interior y la exterior. Sus
construcciones principales están distribuidas en
los lados norte y sur del eje central de la
parte interna del Templo. El Altar de la Terraza
Circular, la Bóveda del Cielo Imperial y el
Altar para las Oraciones por las Buenas Cosechas
se encuentran de sur a norte. El Altar de la
Terraza Circular era el sitio principal para
ofrecer sacrificios al cielo. La ceremonia era
muy importante, ya que se efectuaba generalmente
alrededor del día 22 de diciembre del calendario
lunar chino en presencia del emperador.
La Bóveda del Cielo Imperial, ubicada al
norte del Altar de la Terraza Circular, es un
palacio pequeño de un solo piso. El muro que le
rodea se nombra Muro de Eco. Esta construcción
presenta una característica muy peculiar, algo
curioso y a la vez misterioso, pues si alguien
dice alguna palabra en tono bajo en un extremo
del Muro, se le puede escuchar muy claramente en
otro muy distante.
El otro bloque de edificaciones lo constituye
el Altar para las Rogativas por las Buenas
Cosechas, el cual es una sala circular con tres
techos a diferentes niveles y está construido
sobre un cimiento de tres pisos. Por el
significado de su nombre, la sala era el lugar
destinado para que los emperadores realizaran
sus oraciones para rogar por las buenas cosechas
en la época de verano. Por lo tanto, la sala
guarda cierta relación con la cultura agrícola
china. Se dice que las cuatro columnas que la
sostienen representan las cuatro estaciones del
año, a saber, la primavera, el verano, el otoño
y el invierno; las doce columnas que apoyan los
aleros del primer techo, simbolizan los doce
períodos de los horarios en que se dividía un
día, sistema tradicional de acuerdo a las
costrumbres de los antepasados chinos, mientras
que las otras doce columnas que soportan los
pisos del segundo techo, los doce meses del año;
y esas 24 columnas, conjuntamente a las 24
divisiones(o
períodos
climáticos) al año solar en el calendario chino.
Además de la Sala, construcción principal del
bloque, existen algunas habitaciones dedicadas a
los miembros de la orquesta musical y otros
sitios destinados a criar y sacrificar los
ganados para la ceremonia.
El Templo del Cielo fue incluido en la lista
de los patrimonios mundiales de la Humanidad en
el año 1998. Así lo describió la Comisión de
Patrimonios Mundiales: "Siendo el mayor conjunto
de construcciones antiguas de China, el Templo
del Cielo fomoso en el mundo por sus completas
disposiciones, sus particulares estructuras
arquitectónicas y la hermosura de sus adornos,
no solo ocupa una posición muy importante en los
anales de la arquitectura china, sino que
también es un precioso conjunto de bienes dentro
del arte arquitectónico mundial.
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